La CEO y fundadora de Art Marketing ha sido admitida en la Unión Católica de Informadores y Periodistas de España (UCIPE), Esta incorporación tiene para Art Marketing un significado especial porque nos ayuda a conectar, mucho más allá de la ética de la comunicación que siempre hemos perseguido.
Ahora unidos a decenas de periodistas y comunicadores para los que la vocación de comunicar es una respuesta de fe, nos ayudará a crear un entorno de trabajo aún más trascendente, a conocer qué historias merece la pena contar. Qué proyectos queremos impulsar. Cómo tratamos a periodistas, clientes, proveedores, colaboradores y competidores. Hasta dónde estamos dispuestos a llegar para conseguir un resultado.
Llevamos años defendiendo conceptos como el Slow Marketing, la comunicación optimista o la construcción de empresas con alma. Todos ellos parten, en el fondo, de una misma convicción: una empresa necesita resultados económicos —por supuesto—, pero su razón de ser no debería agotarse en ellos. Y con la comunicación sucede exactamente lo mismo.
Podemos conseguir impactos, leads, seguidores, notoriedad o ventas. Son objetivos legítimos y forman parte de nuestro trabajo. Pero existe una pregunta anterior: ¿para qué queremos comunicar?
La fe hace algunas respuestas más claras En nuestro caso, la fe cristiana ha ido aportando una respuesta cada vez más nítida a esa pregunta. No porque proporcione una fórmula de marketing ni porque una empresa deba convertirse en un púlpito. Tampoco porque quienes compartimos una fe tengamos una superioridad moral sobre quienes no la comparten. Al contrario: nos recuerda permanentemente nuestras propias limitaciones y la responsabilidad que implica intentar actuar de acuerdo con aquello en lo que creemos.
Pero sí introduce una perspectiva diferente. Si el trabajo tiene una dimensión de servicio, el cliente deja de ser únicamente una cuenta. El compañero deja de ser un recurso. El periodista deja de ser un medio para conseguir un impacto. Y la comunicación deja de ser simplemente una herramienta para obtener notoriedad.
Todo adquiere una dimensión mayor. También cambia nuestra relación con el éxito profesional. Los premios, el reconocimiento, la facturación o la visibilidad pueden alegrarnos y son indicadores importantes. Pero dejan de ser el destino final.
La pregunta pasa de ser “¿qué reconocimiento puedo conseguir con mi trabajo?” a “¿qué bien puedo hacer con el trabajo que sé hacer?”. Y esa diferencia, aunque pueda parecer pequeña, cambia muchas decisiones.
Una profesión con una enorme responsabilidad
Periodistas, comunicadores, publicitarios y profesionales del marketing trabajamos con algo extraordinariamente poderoso: las palabras. Podemos utilizarlas para informar o para confundir. Para explicar o para manipular. Para acercar posiciones o para alimentar enfrentamientos. Para crear necesidades artificiales o para dar a conocer soluciones que realmente mejoran la vida de las personas.
Por eso hablar de comunicación ética no debería ser algo accesorio.
En tiempos de inteligencia artificial, sobreinformación, desinformación y una batalla permanente por unos segundos de atención, probablemente sea más necesario que nunca recuperar preguntas aparentemente sencillas: ¿es verdad?, ¿es justo?, ¿es útil?, ¿respeta a la persona que va a recibir este mensaje?
Desde Art Marketing queremos seguir aprendiendo a trabajar así. Y por eso la incorporación de Beatriz a UCIPE supone, por tanto, una alegría, pero sobre todo una nueva oportunidad de encontrarnos con otros profesionales que comparten esa inquietud, continuar formándonos y profundizar en una forma de ejercer la comunicación en la que profesión, valores y vida no tengan que caminar por separado.
Porque quizá el mayor éxito de una carrera profesional no consiste únicamente en poder mirar atrás y enumerar todo lo que conseguimos, sino en poder preguntarnos para qué sirvió todo aquello que hicimos y procurar que la respuesta merezca la pena.

